sexta-feira, 22 de agosto de 2014 RSS Ouvidoria Fale com o Ministério

Folklore Espiritual o Animista.

Incluye el estudio -por ejemplo- de las creencias, supersticiones, mitos, leyendas, káso ñemombe’u, ñe’?nga, juegos y pasatiempos, devociones populares, etc.

1. Relaciones: son versos que se dicen a la pareja, y que pueden tener respuestas de la otra parte, especialmente en el pericón (pericón con relación).

En la esquina de mi huerta hay una planta de aromita hetaite jepe la gente pero che rohet?míta. En la esquina de mi huerta hay una planta de takuare’? Ko’agagua kuñata?kuéra ohohape oñe’?rei.

2. Adivinanzas: se manifiestan a través de la expresión “maravichu, maravichu, mba’émotepa”, es decir una pregunta, que espera la respuesta deductiva de la contraparte.

Maravichu maravichu, mba’émotepañapo’?ramo hesape okaru (jetapa). Maravichu, maravichu, mba’émotepa pete? karai pooike ka’aguýpe ha os? iñakã rehe ysypo (ju).

3. Creencias: son falsas nociones naturales o suposiciones ilógicas aceptadas tradicionalmente sin análisis, porque sí, sin intervención de la razón ni de la voluntad; son expresadas en forma de enunciados o de juicios breves, elementales.

  • Mbarakaja hekove pokõi (El gato tiene siete vidas)
  • Mbarakaja h? ome’? po’a (Gato negro da suerte)
  • Chavurro has?ramo, okýta (El burro que rebuzna, anuncia lluvia próxima)
  • Ara vai guasu jave, ojehapýva pindo karai (Cuando mal, tormentas, etc., nuestra gente acostumbra quemar un poco de pindo karai).

Supersticiones: son falsas nociones sobrenaturales, originadas en el mundo sobrenatural o que suponen creencias falsas de poderes sobrenaturales o en materia religiosa; siendo aceptadas tradicionalmente sin análisis ni intervención de la razón ni de la voluntad.

  • Ojehecháramo hyeguasúva, upéva ome’? po’a (Ver embarazada da suerte)
  • Ojehecháramo panambi isa’yhetáva, he’ise o?ha marandu porã (Ver mariposas en colores quiere decir que habrá o hay buenas noticias).
  • Pitogue opurahéiramo, he’ise o?ha hyeguasúva (Si canta el pitogue por los alrededores, quiere decir que hay alguna embarazada)

5. Magia (Paje): en la acepción actual, indica hechicería, embrujo, hechizo. Este vocablo es también aplicado al médico -entre los indígenas- igualmente al hechicero, al mago, al exorcista. En la versión popular, se puede empayenar (el vocablo es hoy de uso corriente: embrujar, hechizar) directamente dando brebajes, elixires y otras formas de vehículo del hechizo, poniendo algo en la comida, en la bebida, o indirectamente, ofreciendo un cigarro, una flor; y aún a distancia, con invocaciones, rezos o realizando ciertas prácticas

Material empleado en la práctica del paje: espejos, utensilios, tinta, papel, ropas, pañuelos, cintas, figuras, fotografías, cuadros de santos, muñecos, cruces y paños de cruces. Agua bendita, sal, vinagre, pimienta. Cabellos, sangre, saliva, huesos. Kavure’i rague, sapos, grasa de guinea, excrementos. Ka’avo rogue, ka’a y roméro. Itakaru (imán), tierra de cementerio, agujas, alfileres, vidrios y clavos. También se acude a oraciones, especialmente a San Antonio, San Miguel Arcángel, Santo Tomás, Santa Elena, y Santa Catalina de Sena. Algunos ejemplos:

  • Para combatir tristezas y contrariedades, por ejemplo, llevar siempre consigo, en un “relique” colgado al cuello, pluma o cabeza disecada de kavure’i;
  • Para ahuyentar malos espíritus de una casa, por ejemplo, ahumar las habitaciones, los días martes y viernes quemando hojas de laurel, roméro, pindo karai, azúcar kande, incienso, y recitar: “Espíritus infernales alejaos de mi paso, que en esta casa, recinto de paz y dulzura, reine siempre la armonía y que el mal espíritu se aleje a regiones ignotas. Que entre el bien y que salga el mal”;
  • A personas muy celosas, por ejemplo, darle de tomar caldo de gallina clueca;
  • Para enamorar a un hombre, por ejemplo, la mujer debe untarse con grasa de guínea y pasarlas por el cabello del hombre sin que se de cuenta.

6. Medicina popular: en el caso de nuestro país, ella está fuertemente impregnada de los conocimientos Guarani, particularmente en el empleo terapéutico de plantas medicinales; a ellos se sumaron otros conocimientos por transculturación española, durante la colonia, particularmente de las Misiones. Una personaje sobresaliente en la medicina popular paraguaya, es por ejemplo, la Partera Chae, la partera empírica; que sin tener preparación académica ni título habilitante, se dedica a la “profesión”. Otros tipos de médicos también existen, como los médiko y, los médiko ñana; o los curanderos, aunque este último término sea, a veces despectivos.

En muchos se mantiene aún la creencia -que viene de los Guarani- de que la enfermedad puede ser debido a la penetración en el cuerpo, de espíritus malignos; el mecansmo sería por una acción maléfica de otra persona, de poderes mágicos, de fuerzas extraordinarias, de conjuros, etc. El ente maligno, la enfermedad, puede penetrar en uno por descuido, de modo natural, en ciertas ocasiones (heridas, sustos), por la conjunción de circunstancias adversas (Chejéta aikóvo; ho’avaipa chéve; mba’eve nos?porãi chéve), épocas de epidemias, etc. Para nuestra gente también ejerce influencias el tiempo que puede exacerbar la fiebre, empeorar un estado, las heridas, etc., como el plenilunio, el viento sur, el noroeste. Algunas “enfermedades folklóricas”, a criterio del vulgo, son: ohéo (especie de hidrocefalia); py’aruru (especie de hepatitis); tavardillo (fiebre puerperal); kambyrujere (gastroenteritis aguda en los recién nacidos sobretodo); mitãreterasy (dolores musculares del recién nacido); isípula (erisipela); topepireko (orzuelo), etc.

El ohéo se cura, por ejemplo, poniéndole una media en la cabeza al paciente; el py’aruru por su parte con el famoso “jehai” y abundante terere con parapara’i y aguakáte rogue; el tavardillo se previene, según las abuelas de antaño, no bañándose la parturienta durante cuarenta días, y cubriéndose la cabeza con algún paño (akãkua), y usando medias; el kambyrujere deber ser atendido por una médika que deberá igualar las piernas, ya que el kambyrujere acorta una de las piernas del recién nacido; el mitãreterasy por su parte se cura envolviendo a la criatura con una camisa sudada del padre, y no torciendo más la ropa del recién nacido; la isípula se cura con un sapo. Reipichy kurusuva’erã hasykatúva retymáre; por último, el topepireko se cura, por ejemplo, frotando la parte afectada con anillo de oro “entibiado”.

Muchos tratan sus enfermedades con productos de origen mineral como azufre en barra, kaolín, kerosén, etc.; o bien, con productos de origen animal como grasas de gallina, jakare, de tatu, etc. También, tonsinsal, aceite de maní, yema de huevo, orina de niño, etc.; y por último se pueden usar también productos de origen vegetal, como: plantitas enteras, bulbos, raíces, lianas, cortezas, cáscaras, frutos, jugos, savias, y semillas, etc.

Algunas plantas medicinales usadas por nuestro pueblo, son por ejemplo para la disentería: ka’ahái, ka’ar?; anticatarrales, como guavirami, taperyva; antidiarreicos, como arasa, granada, yvapur?; desinfectantes, como aromita, arasa rogue, tapekue; febrifugos, como tarope, jaguarundi; abortivos, como ruda, ápio, ka’apeva; espectorantes, como amba’y, kumanda yvyra’i, malva blanca y mamón; hepáticos, como kok?, jaguareteka’a; purgantes, como rosa mosqueta, karaguata, mba’ysyvo; refrescantes, como ka’arurupe y ka’apiky’i; reumatismo, como kalaguala, palo santo.

7. Religión: los paraguayos manifestamos permanentemente nuestra religiosidad, de distintas maneras: sacras y profanas, pero religiosidad al fin. Algunas manifestaciones de esa religiosidad son Los Santos Protectores:

  • San Blas (para las enfermedades de la garaganta, ahy’o rerekua),
  • San Roque (patrono de los perros e invalidos);
  • Santa Lucía (patrona de los ciegos, ohecha’ãva rerekua);
  • San Ramón (de las parturientas y embarazadas; hyeguasúva ha imembyramóva rerekua);
  • San Isidro (de los agricultores),
  • San José (de los carpinteros);
  • San Cayetano (de los trabajadores);
  • Santo Tomás (de los estudiantes e intelectuales);
  • Santa Cecilia (de los músicos);
  • San Antonio (de los enamorados);
  • San Judas Tadeo (de los casos difíciles y desesperados);
  • Virgen de las Mercedes (de los presos);
  • San Francisco (de los pobres), etc.

Entre las devociones populares encontramos, por ejemplo, el tupãnói (pedir la bendición), la bendición de las casas cuando se inauguran o son nuevas; las costumbres relativas a los póra (hekovaiva’ekue, iñangaipa hetava’ekue), etc. También forma parte de la religiosidad, los cantos religiosos, entre ellos los realizados por los famosos Estacioneros de Samana Santa.


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